La Policía de Utah (Estados Unidos) ha acabado comprando impresoras 3D y organizando cursos sobre esta tecnología para su equipo SWAT y los especialistas en la desactivación de explosivos.

El SWAT (Special Wapons And Tactics / Armas y Tácticas Especiales) sería el equivalente estadounidense al Grupo de Operaciones Especiales (Geos) de la Policía española, esto es un equipo o unidad de élite cuyos miembros han sido especialmente entrenados para llevar a cabo operaciones de alto riesgo como el rescate de rehenes y la lucha contra los terroristas y grupos criminales muy peligrosos.

El sargento Harold “Skip” Curtis ha declarado a la revista Tactical Solutions Magazine que la idea del equipo de impresión 3D para el control de explosivos le llegó durante los ejercicios finales de entrenamiento del equipo SWAT del Condado de Utah, que involucró el uso de explosivos para abrir una puerta de roble macizo.

“Estábamos teniendo problemas para pegar la cinta aislante, y era difícil conseguir que el cable de fibra se enrollara uniformemente de la manera que necesitábamos para que la carga funcionara correctamente”, explicó. “He estado haciendo un trabajo por contrato con WMDTech … así que quería ver si podían imprimir en 3D un clip que uniera el cable detonador de forma rápida y segura en cualquier clima”.

Curtis fue ayudado por el ingeniero de I + D de WMDTech Kealyb Draper a realizar sus diseños iniciales para el clip del cordón de detonación, que fue  diseñado e impresos en 3D en cuestión de horas. Gracias a la impresión 3D no solo se entregó el clip rápidamente, sino que también fue una opción mucho más económica que otras opciones de fabricación personalizadas.

“Sin la impresión en 3D, el coste de crear el clip de cordón dentado y compartirlo con otros técnicos y desactivadores de bombas podría haber costado 10.000 dólares para un molde de inyección”, explicó Curtis. También señaló que las piezas adicionales habrían costado $ 1.50 cada una para producir (con un mínimo de 10.000 unidades), y que si hubiera habido un problema con el diseño del cordón de detonación, habría que haber gastado otros $ 10.000.

“Con la impresión en 3D, si se necesita cambiar el artículo, simplemente se cambia el dibujo”, agregó. Con un archivo digital, el único gasto para la impresión 3D de más componentes vendría del filamento.

Después de este éxito, Curtis continuó desarrollando e imprimiendo en 3D otras piezas de equipo personalizadas para el escuadrón desactivador de bombas y el equipo SWAT.

Cundo comprobaron todos los beneficios que tendría invertir en una impresora 3D para la Oficina policial, se adquirió  una impresora 3D Fusion 3-400 FFF, que cuesta $ 4,950.00 con una subvención estatal. Desde entonces, ha sido utilizada por los responsbles de la cárcel del condado, equipos de búsqueda y rescate, brigada de bombas y el SWAT.

Para enseñar a los escuadrones de bombas y miembros del equipo SWAT sobre la impresión 3D, WMDTech celebró un curso inicial en 2017, que ahora se ha convertido en un elemento habitual. El próximo proyecto para Utah Bomb Squad Taskforce es establecer un servidor donde estas innovaciones se puedan compartir con otros SWAT y escuadrones antibombas sin cargo.